Las buenas noticias
Belkis Cuza Malé
Tengo que reconocer, no sin cierta vergüenza, que a
diario me asaltan las malas noticias. Están ahí, a la vista, y llegan y se
acomodan ante mis ojos. A veces son hechos abominables que suceden; otras,
noticias de guerra en cualquier lugar remoto, o catástrofes naturales a la orden
del día.


En la época de mi madre, cuando ella era joven, lo que estaba de moda eran las películas de Shirley Temple y las comedias de El Gordo y el Flaco. Y ella, que no iba entonces mucho al cine, nos hablaba de la época maravillosa del cine mudo, aunque apenas si alcanzó a ver alguna de esas películas. Años después se aficionó a las películas mexicanas y argentinas, aunque, a pesar suyo, la mayoría eran trágicas. Así y todo mis hermanos y yo la acompañábamos a las tandas de la tarde. Mi madre, que le tenía pánico a la vida, a sus tragedias, no podía sin embargo evitar contemplarlas en esas películas que eran su´única distracción..
Hoy día la violencia ha escalado en la vida de todos
nosotros, y se han popularizado los hechos más espantosos. La crudeza del cine
y la televisión nos hacen temblar, aunque los aficionados a estos temas abundan
y los disfrutan, El vocabulario ofensivo, las cámaras indiscretas recogiendo sin
pudor alguno escenas de sexo o crímenes, nos hacen ya de acero ante la
tragedia. El mundo se ha ido convirtiendo en algo mucho más feo en los últimos
treinta años. No hay más que escuchar algunas letras de canciones. ¿Hacia dónde
vamos?. La segunda venida de Jesucristo tiene que estar cerca. La Biblia nos
señala que estos tiempos ya han sido profetizados.
Pero, mis queridos lectores, a pesar de la carga
negativa que recorre el mundo, como cristianos nuestro deber es proclamar el
Reino de Dios, y ayudar a consolidarlo en nuestra vida terrenal. El mundo de
seguro está cambiando, pero nosotros debemos mantenernos firmes en la fe en
Cristo, y llevar prendidos en el corazón, con letras de oro, el Salmo 91. No sé
si se los he dicho, pero hace muchos años, antes de que ocurriese el atentado a
las torres gemelas de New York, recibí la encomienda, por parte del ESpíritu
Santo, de repartir el Salmo 91 a todo el que entrara a mi casa o yo conociera.
Si queremos cambiar nuestro entorno -- ese pequeño
mundo interior que nos pertenece cuando cerramos la puerta de la calle--,
tendremos que comenzar a proclamar el amor de Dios por nosotros. Tendremos que
aprender a vivir sin temor, depositando todas nuestras cargas y angustias en el
Señor, y cuando nos azoten los miedos, cuando el Maligno toque a la puerta,
cuando nos envíe los ataques de pánico, o comiencen los problemas, nada nos
perturbe, como dice Santa Teresa de Jesús, esa mujer que no separó a Dios de la
vida cotidiana, que enclaustrada como estaba le dio vida eterna a la vida
cocinando y escribiendo versos maravillosos.
Si usted no es de las que gustan de cocinar o no escribe versos, le recomiendo otras tareas fabulosas para ahuyentar al Maligno de su vida y de la vida de su familia: abra la Biblia y léala, ore en voz alta, cante y alabe a Dios. La sangre de Cristo la ha redimido, a usted y a los suyos. No permita que le tumben la puerta de su hogar, apague la televisión y y en lo adelante escoja con mucho cuidado las películas que verán, los programas y la música que consumirán. Sus vidas cambiarán para siempre. Y el Cielo los compensará.
Si usted no es de las que gustan de cocinar o no escribe versos, le recomiendo otras tareas fabulosas para ahuyentar al Maligno de su vida y de la vida de su familia: abra la Biblia y léala, ore en voz alta, cante y alabe a Dios. La sangre de Cristo la ha redimido, a usted y a los suyos. No permita que le tumben la puerta de su hogar, apague la televisión y y en lo adelante escoja con mucho cuidado las películas que verán, los programas y la música que consumirán. Sus vidas cambiarán para siempre. Y el Cielo los compensará.
Nota: Si necesitan ayuda con sus
problemas, si están deprimidos, faltos de amor, solos, sin trabajo y esperanza, por favor,
comuníquense conmigo a cualquier hora al (786)
975-5709 y oraré con ustedes. Y les daré Palabra de
Profecía. O enviénme un mensaje a BelkisBell@Aol.com. Con
Dios todo es posible.
Les invito a que me visiten en
mi blog: http://www.belkiscentrodeesperanza.blogspot.com
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